Un Monasterio es el sitio donde viven los monjes y las monjas, hombres y mujeres que han decidido llevar una vida aislada del resto de la sociedad para dedicarse a la oración y al servicio divino, regidos por la autoridad de un abad o de un prior. En el siglo IV, San Basilio recogió las tradiciones de los antiguos eremitas y organizó los primeros monasterios de Oriente y, recién un siglo después, San Benito de Nursia fundó el primer monasterio cristiano de Occidente en Montecassino (Italia).
El monasterio debe ser autónomo para poder mantener el aislamiento de los monjes. Debe ser como una ciudad que se basta a sí misma y que apenas precisa nada del exterior.
Una de las tareas de los monasterios es la de realizar los trabajos de copistería, la segunda es el trabajo manual, la tercera la escuela como servicio al Señor, la cuarta los archivos y, por último, el trabajo de documentar la historia del monasterio mismo. Es por ello que todo monasterio cuenta con una biblioteca y un scriptorium, donde algunos monjes trabajan copiando manuscritos o iluminando los libros con espléndidas miniaturas.
Los monasterios son un remanso de paz y de cultura. Los monjes, muchos de los cuales saben leer y escribir, se encargan de preservar importantes tesoros culturales que, de otro modo, se perderían.
El mundo medieval de Guaranpis no contaba hasta la fecha con un centro que preservara los numerosos y valiosos textos nacidos de las plumas virtuosas de sus personajes más sobresalientes. Así es como, siguiendo los preceptos del Duque Majencio, mi mentor y padre adoptivo, he tomado la iniciativa de dejar registro (para la posteridad) de las aventuras, pensamientos y adversidades que pudieren acaecer en este mundo mágico y singular.
Aquí encontraréis, nobles visitantes, los textos más significativos de esta nueva era que comienza, así como también algunos documentos antiguos (que iremos rescatando gracias a vuestra colaboración) y los reconocimientos a los grandes maestros del rol del querido Guaranpis. Cabe aclarar que, en pos del respeto hacia el autor y hacia la verdad histórica, los trabajos publicados no sufrirán ninguna modificación respecto de los originales, salvo ilustraciones a cargo de nuestros copistas.
Bienvenidos han de ser aquellos que deseen colaborar en tan ardua labor. Con el compromiso de todos, llegará el día en que el Monasterio de Markiv se transforme en el faro cultural de Guaranpis.
Pasad, leed y no os privéis de dejar constancia de vuestras opiniones.
El monasterio debe ser autónomo para poder mantener el aislamiento de los monjes. Debe ser como una ciudad que se basta a sí misma y que apenas precisa nada del exterior.
Una de las tareas de los monasterios es la de realizar los trabajos de copistería, la segunda es el trabajo manual, la tercera la escuela como servicio al Señor, la cuarta los archivos y, por último, el trabajo de documentar la historia del monasterio mismo. Es por ello que todo monasterio cuenta con una biblioteca y un scriptorium, donde algunos monjes trabajan copiando manuscritos o iluminando los libros con espléndidas miniaturas.
Los monasterios son un remanso de paz y de cultura. Los monjes, muchos de los cuales saben leer y escribir, se encargan de preservar importantes tesoros culturales que, de otro modo, se perderían.
El mundo medieval de Guaranpis no contaba hasta la fecha con un centro que preservara los numerosos y valiosos textos nacidos de las plumas virtuosas de sus personajes más sobresalientes. Así es como, siguiendo los preceptos del Duque Majencio, mi mentor y padre adoptivo, he tomado la iniciativa de dejar registro (para la posteridad) de las aventuras, pensamientos y adversidades que pudieren acaecer en este mundo mágico y singular.Aquí encontraréis, nobles visitantes, los textos más significativos de esta nueva era que comienza, así como también algunos documentos antiguos (que iremos rescatando gracias a vuestra colaboración) y los reconocimientos a los grandes maestros del rol del querido Guaranpis. Cabe aclarar que, en pos del respeto hacia el autor y hacia la verdad histórica, los trabajos publicados no sufrirán ninguna modificación respecto de los originales, salvo ilustraciones a cargo de nuestros copistas.
Bienvenidos han de ser aquellos que deseen colaborar en tan ardua labor. Con el compromiso de todos, llegará el día en que el Monasterio de Markiv se transforme en el faro cultural de Guaranpis.
Pasad, leed y no os privéis de dejar constancia de vuestras opiniones.
Belisario de Markiv, Gran Maestre de la Orden Berenita,
a los cinco días del mes de Enero del Anno Domini de 1044.
a los cinco días del mes de Enero del Anno Domini de 1044.



















